Mi (nuestra) balsa malograda gana Premio Anual Transgenérico

Hace unos pocos días recibí la fabulosa noticia de recibir el premio anual transgenérico que desde hace 24 años otorga la Fundación para la Cultura Urbana, en Caracas. Un premio que que celebra la concurrencia de textos de distintos géneros literarios en un mismo certamen, y que ha sido concedido a importantes escritores venezolanos, entre ellos: Ricardo Ramírez Requena, Jacqueline Goldberg, Gustavo Valle, Krina Ber, María Antonieta Flores, Francisco Massiani, Roberto Echeto y Gina Sarraceni.

Además de la alegría que me da la posibilidad de volver a publicar en Venezuela, de conectar de nuevo con lectores de mi país (en el que no he vivido desde hace más de una década), me contentó muchísimo que este premio lo recibiera el primer poemario que he dado por terminado: La balsa malograda.

Dividido en dos partes: «Cuaderno de vuelta» y «Cuaderno de ida», los poemas de este libro son mi versión de la diáspora venezolana de la última década, una de las más grandes de la historia. La balsa malograda es nuestra casa común a la deriva, el lamento de nuestro ir y venir de naufragio en naufragio. Una balsa que hace aguas, en la que viajamos los que nos fuimos, los que nos seguimos yendo, los que volvieron, los que no se pudieron ir, los que no se quisieron ir, los que ya no están.

El jurado que premió mi manuscrito estuvo compuesto por Sandra Caula (ganadora del certamen el año pasado), Gabriela Kizer (admirada poeta venezolana), y Cristian Álvarez (investigador y coordinador de publicaciones de la Editorial Equinoccio cuando se publicó mi novela La máscara de cuero en 2016).

Acá un fragmento del veredicto del jurado cuando el anuncio del premio. https://cultura-urbana.com/xxiv-premio-anual-transgenerico/

Nosotros, miembros del jurado del XXIV Premio Anual Transgenérico, otorgado por la Fundación para la Cultura Urbana, hemos decidido dar por unanimidad el premio a la obra La balsa malograda.

Su narrativa poética, en fragmentos de una como crónica fabulada, reúne imágenes de gran fuerza que entretejen lo personal con lo colectivo, lo mítico con lo cotidiano. Las imágenes marinas y terrestres, que alternan lo concreto y lo simbólico, mantienen una tensión constante entre el deseo del retorno de un exilio, acaso inacabable, y la imposibilidad de recuperar lo perdido. Con una voz inconfundible, el poemario transforma la experiencia personal del desplazamiento —íntimo o espacial— en una reflexión universal sobre la pertenencia. Abierta la plica, identificada con el seudónimo Plath, el autor resultó ser Jesús Miguel Soto.

Les dejo un poema del libro que espero sea publicado más pronto que tarde.

Volvimos a nuestro pedazo de tierra

mapa dibujado con los dedos de los pies

recortado a golpes de machete

coscido a mano, a fuego vivo

Tierra hoy yerma donde ayer

nuestras primeras madres

pusieron sus huevos blandos en el caldo amargo del bitumen

y donde nuestros padres derramaron su fría leche amarilla

mientras huían hacia la paz de los desfiladeros

Volvimos a la patria donde nos fermentábamos bajo las babas de la luna,

                   brotábamos en tallos de pelos, uñas, huesos

                   y aprendíamos a copiar el llanto de las guacharacas en celo

Volvimos de espaldas

con más costillas de las que imaginamos tener alguna vez

con uno que otro dedo menos,

los ojos en la nuca

las manos en el suelo

dientes propios y ajenos revueltos en un mismo saco

la piel tatuada de arrugas profundas como deltas arcaicos

y los pulmones hinchados de un plomo ligero

Volvimos con pisadas lentas

casi queriendo no volver

a estas palmeras rigurosamente calcinadas

a estos ríos cundidos de agujeros

a estos muros maquillados con metralla

a estos tendederos de cables

                  donde al sol se seca el noble pellejo de los perros

Al pisar esta tierra,

al besarla de rodillas,

al darle los primeros mordiscos de rigor

nos sentíamos más lejos que nunca

lejos de aquí

lejos de todas partes.

Jesús Miguel Soto

Una respuesta a “Mi (nuestra) balsa malograda gana Premio Anual Transgenérico”

  1. Avatar de
    Anónimo

    Enhorabuena, estimado Jesús Premio merecido. Un abrazo.

    Me gusta

¿Algo que te gustaría agregar?